Taller de seda

Conoce la ruta de la seda, que llega hasta Valencia y da rienda suelta a tu creatividad pintando un pañuelo en seda.

  • Guía oficial profesional durante toda la experiencia.
  • Entradas al Museo de la Seda.
  • Entradas a la Lonja de la Seda.
  • Visita a un taller sedero antiguo.
  • Asesoramiento y ayuda en todo momento de un artesano profesional durante el taller de seda.
  • Instrucciones para el taller de seda, para pintar la pieza de seda.
  • Material necesario para realizar el taller pintando la pieza de seda.
  • Pieza de seda pintada por tí mismo que podrás llevarte de recuerdo.

Taller de seda en Valencia

En este taller de seda, además de conocer y recorrer la Ruta de la Seda que llega hasta Valencia, también darás rienda suelta a tu imaginación y creatividad pintando un pañuelo en seda que te llevarás contigo como recuerdo de esta actividad única.

La ruta de la seda

La mundialmente conocida Ruta de la Seda fue una red de rutas comerciales que se fue extendiendo a partir del siglo I a.C. desde China hasta llegar al continente europeo y concretamente a España en el siglo XV. Se le dio ese nombre debido a que el producto principal que se comercializaba en esa ruta era precisamente la seda.

La seda y el siglo de oro de Valencia

Es en el siglo XV cuando Valencia vive su siglo de oro. Es una época de esplendor económico, social, cultural y artístico si precedentes.

Comercialmente hablando, Valencia tiene también mucho poder. De hecho, el puerto de la ciudad fue uno de los más importantes de todo el Mediterráneo.

Se comercializaba con distintas mercancías pero la más preciada era, como no, la seda. La mayoría de valencianos a lo largo de todo nuestro territorio criaban gusanos de seda ya que en muchos casos suponía el sustento principal de la familia.

Museo de la Seda

La gran importancia que tuvo la seda en Valencia no puede pasar desapercibida y bien merece una atención especial. Por ello hemos creado un taller de seda para que quién nos visite conozca en profundidad esta parte de nuestro patrimonio y cultura.

Comenzamos, como no, con la teoría. Visitamos el Museo de la Seda, ubicado en el Colegio del Arte Mayor de la Seda. El Colegio es una institución fundada en el siglo XV, como sede del gremio de Velluters, para regular la producción de tejidos en seda y el oficio mismo. Y como no podía ser de otra manera, está ubicado en el barrio de Velluters que significa terciopelo en valenciano.

El Museo, que abrió sus puertas en 2016, nos muestra la historia y la gran importancia que tuvo la seda en Valencia. Todo ello en un lugar excepcional ya que se llevó a cabo una importante obra de recuperación del edificio que muestra toda su riqueza y esplendor. Al final de la visita se ve un telar antiguo y el proceso de tejido de un auténtico espolín. El espolín es un tejido de seda que se elabora de manera artesanal en un telar de madera, por ello cada pieza es única y de gran valor. Valencia es la única ciudad de España que mantiene esta tradición gracias a la indumentaria que lucen nuestras falleras sobre todo durante las Fallas.

La Lonja de la Seda

A la visita al Museo de la Seda le sigue la Lonja de la Seda (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco). La Lonja se construye en el siglo XV por el maestro picapedrero Pere Compte para albergar a los mercaderes (de ahí que también se le denomine Lonja de Mercaderes) que venían a Valencia a realizar sus transacciones comerciales. La mercancía principal con la que se comerciaba era la Seda, y de ahí el nombre de Lonja de la Seda. La ciudad vive entonces su época de esplendor, su siglo de Oro, y la Lonja antigua se quedaba pequeña. Es entonces cuando se construye esta gran obra muestra de la riqueza de la ciudad, y se hace en tan sólo 8 años.

Salón Columnario o Sala de Contratación

Son varios los espacios que la forman. Por un lado el Salón Columnario o Sala de Contratación, donde se llevaban a cabo las transacciones comerciales terrestres (entre ellas la Seda). En este salón encontramos 24 columnas entorchadas que desembocan en bóvedas de crucería cuyos nervios dan la sensación de estar bajo un bosque de palmeras. Además, en su origen, las bóvedas estaban policromadas lo que le confería una belleza aún mayor, si cabe.

Torreón y capilla

Junto al Salón Columnario o Sala de Contratación se encuentra el Torreón. Se accede a su primera planta, segundo, tercer piso y terraza a través de una pequeña puerta neogótica que nos lleva a una escalera de caracol sin eje central, una obra magnífica de Pere Compte. Su planta baja es una  estancia pequeña que albergaba una capilla. En su piso superior se dice que había un calabozo para aquellos mercaderes que cometían fraude. Son muchas las curiosidades que nos aguarda este espacio. Por ejemplo, que la verja de hierro que la separa del Salón Columnario fue forjada en el siglo XVII y pertenecía a la antigua y desaparecida Casa de la Ciudad, es decir, al antiguo ayuntamiento.

Consulado del Mar

Anexo al Torreón se haya el Consulado del Mar, en el cuál se regulaban y juzgaban los asuntos marítimos y mercantiles y consta de sótano, planta baja, salón principal y piso superior. En la planta baja, que albergaba al tribunal de Comercio, destaca el artesonado de madera del techo del siglo XVI. El salón principal recibe el nombre de Sala Daurada gracias al artesonado dorado del siglo XV que pertenecía a la antigua Casa de la Ciudad y que se instala aquí en el siglo XX. Se trata de una obra magnífica y de gran valor en la que encontramos todo tipo de motivos y adornos.

Patio de los Naranjos

A través de una portada accedemos al último espacio que forma la Lonja de la Seda, al Patio de los Naranjos. Recibe ese nombre por los naranjos que hay plantados y que lo adornan.

En el exterior de la Lonja hay 28 gárgolas dignas de contemplar.

Taller de seda

Una vez visitado el Museo de la Seda y la Lonja de la Seda sólo falta poner en práctica y sentir de primera mano la Seda con este taller de seda único. Para ello se visita un taller sedero con más de un siglo de historia, ubicado en el mismo barrio de Velluters y escondido a los ojos de cualquier viandante. Un artesano con generaciones de sederos nos recibe en su taller para mostrar cómo se trabajaba hace más de 100 años. Después una artesana del Colegio del Arte Mayor de la Seda nos muestra cómo podemos pintar un pañuelo de seda. Con una técnica sencilla y pigmentos especiales cada uno crea su propia obra artística que se llevará a casa como recuerdo de esta experiencia inolvidable. Vive la seda con este taller de seda.

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